“Hace muchos, muchos años, estuve allí,
en tu seno. En ese mar tranquilo y confortable de tus secretos. Sumergido en el
manantial que da forma a la vida.
Y como frágil marioneta vine al mundo,
movido por los hilos de tu amor incondicional. Ese amor que acompaña y guía mis
pasos, a veces inciertos, y que me conduce por esta senda maravillosa que es la
vida:
¡Gracias mamá por hacerme existir!”

